domingo, 26 de febrero de 2012

The big next thing: Muse (I)

Desde el lanzamiento de su primer disco en 1999, los chicos de Muse han ido escalando una montaña, que ha culminado con su llegada a la cumbre tras el lanzamiento de su último disco "The Resistance" en 2009 que les lanzó a la fama mundial alcanzando el número uno en 16 países y realizando una gira mundial de casi dos años que les ha llevado a un escalafón mediático y que les ha acuñado la certificación de "la mejor banda de rock del mundo".


¿Cómo empezó Muse? Después de conocerse en el instituto y terminar formando una banda, Matt Bellamy, Dominic Howard y Chris Wolstenholme iniciaron el actual grupo Muse, el cual los datos que son más o menos imprecisos los datan de 1995 y el primer setlist más o menos definido los sitúa en agosto de 1997.

Durante ese período, los chicos de Teignmouth fueron desarrollando una serie de canciones, distribuidas en en diferentes LPs como el LP Muse, que salió a la luz como un pequeño adelanto de lo que la sucesión de singles daría lugar a su primer disco de estudio Showbiz en septiembre de 1999.


Aquí cabe reseñar que tanto Showbiz como Origin of Symmetry se componen de canciones compuestas por la banda desde el período inicial de formación y esos dos discos presentan la característica de que las canciones eran presentadas al público bien en concierto o bien en LP antes del lanzamiento del disco. Eso significó menor volumen de trabajo, que además se unió con el cierto anonimato que aún tenía la banda hasta ese momento y un menor número de respuestas, esto viene a responder por qué muchos críticos indican que los dos primeros discos puedan ser los mejores de Muse, y es simplemente la mayor disposición de tiempo de trabajo y un menor número de ideas empleadas.



Así pues, Showbiz es un disco de sonido un tanto tosco, que a veces recuerda a esos grupos que tocaban garage rock y que muestra la inexperiencia de la banda. Pero en ningún caso es una inexperiencia negativa, sino que muestra la ambición de la banda. Una de los curiosidades de Showbiz es que está enfocado desde un punto de vista mucho más clásico ya que podríamos decir que es el disco de Muse que usa más el recurso del solo en sus temas.

A balón parado ya nos encontramos con el primer tema del disco que es Sunburn, un tema que ya desde el primer momento nos muestra el gen Muse con la perfecta conjunción entre la calidad al piano de Bellamy junto a la contundencia de las guitarras entre las clásicas notas del rock británico. Esta canción además cuenta con una particularidad que también se reproduce en otros temas del disco como Muscle Museum y Showbiz y es una maña de guitarra para algunos denominada "crying guitar" en la que se le introduce una distorsión a la guitarra en los agudos de tal forma que a partir de que las notas tocadas en la parte inferior del mástil suenen con un sonido agudo y hueco que simula "el llanto de la guitarra".

Tanto Muscle Museum como Showbiz destacan por la intensidad del tema sabiendo anteponer la contundencia de los riff frente a letras cortas, intensas y directamente relacionadas con el estribillo de la canción en forma circular.

Luego encontramos en el disco, quizá el núcleo duro del mismo con cinco canciones que forman algo que denomino "rock de metrónomo" de canciones con el ritmo bien definido por la percusión acompañadas de la alegría de la guitarra y el empuje de la voz de Matt, dichas canciones: Fillip, Cave, Sober, Uno y Overdue son el auténtico espíritu Showbiz libre de retoques y grabaciones concienzudas; con la particularidad de que Cave cuenta con un solo y es quizás el tema más dinámico y alegre del disco con su sugerente letra y sus electrizantes riffs.


Posteriormente, encontramos el grupo de baladas definidas, tales como Falling Down, Escape y Hate This and I´ll Love You, que representan una faceta de Muse que con el tiempo tampoco se verá demasiadas veces que es la aparición de un rock melódico y dulce que casi lleva de la mano el contenido emocional de la letra y que complementa perfectamente el contexto del tema.

Para finalizar con este disco, hablemos de la singularidad principal de este disco y en general de la discografía de Muse y es la aparición de un tema en acústico y más del calado de Unintended, ya que este tema representa la parte emocional de las canciones siempre bien dirigido por la complicidad en la voz de Bellamy.

En definitiva, Showbiz representa un punto de partido muy serio en donde Muse salta a la palestra con un enfoque musical innovador (con el uso apropiado del piano) y que muestra una amplia variedad a la hora de interpretar temas, ya sean baladas, acústicos, rock estándar o el enfoque más agresivo con solos de guitarra.


No fue hasta 2001 hasta que a los chicos de Muse les cambió la vida con el disco Origin of Symmetry, un disco mucho más trabajado que su predecesor con arreglos notables en el sonido, la introducción de elementos electrónicos y sobretodo un estilo netamente más agresivo, quizá el más agresivo de todos sus discos. Este ha sido en muchos casos valorado como el mejor de sus discos y como uno de los grandes discos del rock en el siglo XXI debido a su fluidez a la sucesión perfecta de grandes temas a lo largo del disco.

Al igual que Showbiz, el disco empieza con un tema que vuelve a mostrar el gen Muse aunando piano con guitarra, pero ya desde las primeras notas de New Born contemplamos los arreglos sobre el disco y cómo estamos ante un tema mucho más elaborado, además, esta canción da inicio a una tónica de canciones sensiblemente más largos que marca una cierta pauta a partir de este disco. El misticismo del piano de la intro, resulta un contraste con el ritmo acelerado que marca el bajo a lo largo del tema, casi hipnótico y el característico solo a dos manos sobre mástil que tiene esta canción, haciendo de este uno de los temas del legado de Muse.


A continuación, Bliss, un tema que representa un salto en el estilo Muse, se dejan atrás guitarras y convencionalismos del rock para dar introducción a un intenso tema donde instrumentos clásicos toman un segundo plano para dar importancia a la electrónica y el sonido del teclado, que dirigen la canción a un estilo indeterminado y característico dentro de Muse, lo cual evita que acaben encasillados.

En el siguiente tema, Space Dementia, se introduce con claridad uno de los grandes clásicos y virtudes de Muse que son los temas completamente a piano, en este caso bien dirigido por la ira y el extenso espectáculo de las virtudes de Matt a medida que transmite intensidad con cada nota, siempre encajando en la estructura bien definida por la batería y la sapiencia de Dom.

Hyper Music resulta como un interlude en el disco, es un tema corto y de inspiración más propia de Showbiz, pero entra en una escala más agresiva en donde se alcanza un rock escaso de estilo pero extremadamente adictivo, violento y que ayuda a descargar adrenalina, se puede decir que con este tema Muse hace una pequeña incursión en un pseudo hard rock.

Casi de la mano, aparece Plug in Baby, uno de los grandes himnos musers, a pesar de la letra tan escasa, la fluidez de las notas, y sobretodo la energía descargada en cada riff principal hacen de esta una canción de un rock más pesado, pero a la vez divertido y energético, siendo adictivo para el gran público, esto a la vez le valió a Muse llegar a las cimas de las listas de canciones.


Después, sigue con Citizen Erased, un tema también de culto por su sonido alternativo, aquí el comienzo de Muse en el uso de este estilo con varios solos y un sonido desaliñado y espectacular de guitarra, que llega a su colofón en un un solo de sustains agudos agresivos al oído. Otra vez más, el gen Muse llega a esta canción con su parte final tocada en un suave y dulce estilo de piano y voz.

Micro Cuts es el siguiente tema, extremadamente desconcertante dado el explosivo sonido del chorro de Bellamy en los agudos que fuerzan a una vocalización dudosa, pero eso le confiere al tema un aura intensa y visceral que queda confirmada con el solo final dividido en dos partes una introducida mediante un bridge, y el otro algo más lento y pautado por la batería.

Quizá aquí llega el punto desconcertante del álbum con Screenager, a pesar de ser un buen tema, quizá encaja poco en el sonido del disco, queda un tanto desubicado, y a pesar de la gran calidad intimista del sonido y la profundidad de la balada, parece quedar un tanto desajustada en el disco, bien sea por la canción en sí o por su orden dentro del disco.

Sin embargo, Dark Shines representa un giro de 180 grados, un tema extremadamente sugerente en su letra, que lleva marcados dos solos marcados por distorsión y vibrato, siempre en una línea que desafía al oído del público y que a su vez les atrae, eso se suma a la ya típica intensidad de Matt en las notas sostenidas rozando agudos con la voz que son casi imposibles.

El tema posterior, Feeling Good, una cover del tema de Anthony Newley y Leslie Bricussees el tema en el que Muse representa el flower power, un tema alegre, lleno de inspiración y bien estructurado, por una melodía ligera que atrapa al público a cantar.

Este disco se cierra con Megalomanía y otra vez más se reinventa Muse con un melodía propia de un órgano tubular de una iglesia, adaptado al sonido de Muse, fuertemente visceral y sentido con un sonido muy armónico y que denota una calidad y una potencia de sonido tétrica bien dirigida por el ritmo mecánico que desempeña Chris con el bajo.


¿Es el mejor disco de Muse? Probablemente sí, es una convergencia de estilos distribuidos en en 11 temas, los cuales aportan una corriente alternativa que sigue en las pautas de Showbiz, pero a la vez, introduce numerosas mejoras de sonido así como la adaptación de los nuevos progresos tecnológicos para conseguir quizá el disco de mejor sonido de la década.

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